Las tarifas eléctricas no se lo están poniendo fácil a los agricultores granadinos. Desde 2008, el precio de la luz que tienen que pagar los regantes de Granada se ha disparado más de un 500%, elevando desmesuradamente el peso que esta partida tiene en los gastos de producción (hasta un 40%) y poniendo entre la espada y la pared a los empresarios agrarios. Tanto, que muchas comunidades de regantes están al borde de la ruina y embargadas. Así lo denunció ayer el secretario general de las comunidades de regantes de Granada, José Javier Arenas, durante una comparecencia de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), en la que se anunció que el próximo día 26 se celebrará una manifestación en Sevilla para pedir un IVA reducido, la exención del impuesto energético o la facturación por potencia consumida.

A esta difícil situación se une el esfuerzo inversor que los agricultores han realizado en los últimos años para la mejora del regadío, cuyas ayudas se han demorado hasta el punto de dejar a los agricultores en una situación financiera comprometida.

En cualquier caso, ayer no sólo hubo malas noticias. El secretario general de Asaja, Manuel del Pino, analizó la incidencia que tendrá en Granada la reformada Política Agraria Común (PAC), asegurando que los agricultores granadinos no se verán perjudicados y seguirán recibiendo 160 millones de euros al año (el total que llega a Granada son 1.600 euros por seis años). Lo que sí se reduce, indicó Del Pino, son las ayudas a Desarrollo Rural, que en Andalucía pasa de 2.100 millones a 1.900. “Si la Junta es capaz de ejecutarlo todo, se habrá invertido más dinero que en la fase anterior”, denunció el secretario general de Asaja, que recordó que la administración autonómica dejó sin ejecutar 700 millones de ayudas europeas del anterior periodo, ya que invertirlos requería cofinanciación por parte de la Junta y “no había disponibilidad de fondos”.

Del Pino aseguró que las críticas contra la reforma de la PAC tiene un cariz político que no se corresponde con la realidad. “Tenemos el mejor acuerdo que podíamos tener”, indicó, asegurando que las críticas no son más que “un movimiento político para deteriorar la imagen del ministro, Miguel Arias Cañete”.

Fuente: granadahoy.com